La realidad de un refugio
Cada refugio que ves en PatitasBA está formado por voluntarios que pagan de su bolsillo la comida, las vacunas, las castraciones y los tratamientos veterinarios de decenas — a veces cientos — de animales rescatados.
No tienen un presupuesto fijo. No reciben plata del gobierno. No son empresas. Son personas comunes que un día decidieron que no podían mirar para otro lado cuando veían un perro abandonado en la calle o un gato herido en una obra.
La realidad es que los refugios dependen casi exclusivamente de donaciones para seguir funcionando. Un mes malo de donaciones puede significar que un animal no reciba el tratamiento que necesita. Tu ayuda — por más chica que sea — cambia vidas.
Cómo podés ayudar
No hace falta mucho. Cualquier gesto suma.
Alimento balanceado
Bolsones de comida para perros o gatos — de cualquier marca y edad. Es la necesidad más constante de todos los refugios.
Medicamentos e insumos
Antiparasitarios, antibióticos, pipetas, vendas, suero. También laboratorios o veterinarias que quieran donar stock: nos encargamos de coordinar.
Mantas, juguetes y accesorios
Mantas, camas, correas, collares, transportadoras, juguetes. Todo lo que ya no usás y puede darle confort a un animal rescatado.
Transporte y tránsito
¿Tenés auto y podés trasladar un animal al veterinario? ¿Podés ser hogar de tránsito por unos días? Es una de las ayudas más necesarias.
Tu tiempo
Voluntariado para bañar, pasear, cuidar o administrar redes. Los refugios siempre necesitan manos extras.
Compartí
Pasar la voz también es ayudar. Compartí PatitasBA o los posts de los refugios en tus redes — cada compartida puede ser una adopción.
Quiero ayudar
Contanos qué podés aportar y te conectamos con el refugio que más lo necesite. Te respondemos en 24-48 hs.
¿Otro motivo?
¿Sos un refugio y querés sumarte? ¿Tenés una propuesta, una idea o simplemente querés saludar? Escribinos.